Guía completa

¿Por qué arriesgarse a suspender la ITV?

Tener que volver a la estación de ITV, ya sea la de Fornells o la de Celrà, es una pérdida de tiempo y paciencia. Unas luces un poco desviadas o unas gomas al límite del dibujo legal son suficientes para tener que pedir otra cita. Y si dejas pasar más de 30 días, te tocará pagar la inspección completa de nuevo.

Para evitar este mal trago, en Taller Girona ofrecemos una revisión pre-ITV. Comprobamos tu coche punto por punto, te entregamos un informe claro y tú decides si quieres que lo solucionemos o prefieres ir directamente. Así de simple.

¿Qué miramos en la revisión pre-ITV?

Usamos el mismo manual de procedimiento que siguen en la inspección técnica oficial. Ni más ni menos:

Frenos. Los metemos en el banco de pruebas para medir la eficacia de frenada (debe ser superior al 50% del peso del eje), el equilibrio entre ruedas (la diferencia no puede superar el 30%) y la fuerza del freno de mano (mínimo un 16%). Unas pastillas a tiempo solucionan la mayoría de problemas.

Neumáticos. La profundidad del dibujo debe ser de 1,6 mm como mínimo en toda la superficie, no solo por el centro. Buscamos también bultos, grietas en los laterales o desgastes irregulares, que a menudo en Girona son señal de una alineación incorrecta por la cantidad de rotondas.

Holguras. Con el coche en el elevador, verificamos con palancas el estado de rótulas, silentblocks y brazos de suspensión. Un poco de juego es normal, pero una holgura grave es un defecto que te hará volver.

Alumbrado. Es el fallo más común y el más fácil de evitar. Regulamos la altura de los faros de cruce y carretera con el regloscopio y comprobamos cada bombilla: intermitentes, posición, antinieblas, las tres de freno, marcha atrás y la de la matrícula.

Emisiones. Para los coches de gasolina, conectamos el ordenador a la centralita (OBD-II) y medimos los gases (CO y HC) con una sonda en el escape. Si la luz de fallo motor está encendida, el resultado es desfavorable directo. En los diésel, medimos la opacidad de los humos.

Carrocería y otros elementos. Un repaso final a los limpiaparabrisas, el claxon, los cinturones de seguridad, que los retrovisores estén bien fijados y sin roturas, y que el tubo de escape no tenga fugas.

Nuestra garantía: si lo arreglamos, pasas

Nuestro compromiso es directo. Si después de hacer la pre-ITV con nosotros decides reparar los defectos que te indicamos y, aun así, la inspección oficial te da un resultado desfavorable por uno de esos puntos que hemos corregido, nosotros nos hacemos cargo de la nueva reparación sin coste para ti. Lógicamente, esto aplica a lo que hemos tocado, no a averías nuevas.

Fallos típicos en coches con algunos años

Si tu coche ya tiene más de 6 años y su mantenimiento no ha sido riguroso, lo más probable es que encontremos algo en estos puntos:

  • Desgaste en pastillas y discos de freno.
  • Líquido de frenos viejo y con humedad, que necesita ser sustituido.
  • Faros mal regulados, a menudo por cambiar una bombilla sin cuidado.
  • Silentblocks de la dirección cuarteados por el paso del tiempo.
  • Latiguillos de freno que empiezan a mostrar grietas.
  • Desgaste asimétrico en los neumáticos por problemas de alineación.

Poner todo esto al día de golpe puede sonar a un desembolso importante, pero si nos centramos en la seguridad, el presupuesto suele moverse entre los 200 € y los 600 €.

¿Con cuánta antelación debo pedir la pre-ITV?

Lo ideal es que vengas unas 2 o 3 semanas antes de la fecha límite de tu ITV. Este margen nos permite revisar el coche con calma, darte presupuesto, encargar las piezas si hace falta y que puedas ir a la inspección sin agobios. Si vienes con un par de días, haremos lo posible, pero para ciertas reparaciones necesitamos algo más de tiempo.

¿Tu ITV está al caer? Llámanos al 641 161 771 y te damos hora para esta misma semana.