Guía completa

¿Cuál es la función del enfriador de aceite?

El aceite del motor se calienta mucho con el uso, y para mantenerlo a una temperatura óptima, utiliza el propio líquido refrigerante del coche. El enfriador es la pieza que permite este intercambio de calor sin que ambos líquidos se toquen. Son dos circuitos independientes que pasan por el mismo sitio. El problema llega cuando la junta que los aísla se deteriora y el aceite y el refrigerante empiezan a mezclarse.

¿Cómo puedo saber si tengo esta avería?

Esta es una de esas averías que se ven a las claras, no hay que ser un experto. Si abres el capó y miras el depósito del líquido refrigerante (el vaso de expansión), verás que ha perdido su color habitual (rosa, verde, azul…) y ahora tiene un aspecto pastoso y marrón, como si fuera barro o un colacao mal disuelto. Es la señal inequívoca de que el aceite se ha colado en el circuito de refrigeración. Si ves esto, no esperes y tráenos el coche al taller.

¿Por qué es tan común en los motores TDI del grupo VAG?

Si conduces un Seat, Volkswagen, Audi o Skoda con motor diésel 1.6 o 2.0 TDI Common Rail, esta avería te suena o te acabará sonando. Es un fallo de diseño bastante conocido. El intercambiador de estos motores es de plástico y, con los ciclos de calor y el paso de los kilómetros, se vuelve quebradizo y deja de ser estanco. Por aquí por Girona vemos muchos de estos coches, y es una avería que suele aparecer con frecuencia a partir de los 150.000 o 200.000 km. Conviene ir echando un ojo al color del refrigerante si tu coche se acerca a ese kilometraje.

Cambiar la pieza no es suficiente: la importancia de la limpieza

La reparación correcta no consiste solo en poner un enfriador nuevo. Ese es solo el primer paso. El problema es que la mezcla de aceite y anticongelante ya ha circulado por todo el motor, dejando un residuo pastoso por todas partes. Por eso, una reparación profesional incluye siempre una limpieza exhaustiva de ambos circuitos. Usamos un producto específico para arrastrar toda la suciedad del circuito de aceite antes de poner el nuevo, y hacemos lo mismo con el circuito de refrigeración. Omitir esta limpieza es dejar el trabajo a medias y arriesgarse a tener otros problemas en el futuro.

¿Qué riesgo corro si sigo usando el coche así?

Puede que no notes nada raro al conducir al principio, pero el motor está sufriendo por dentro. El aceite, contaminado con refrigerante, pierde casi toda su capacidad para lubricar. Esto provoca un desgaste acelerado en piezas críticas como los casquillos de biela, los segmentos de los pistones o el turbo. Ignorar el problema convierte una reparación relativamente controlada en una posible avería de motor muy grave y, desde luego, mucho más cara.